3 Septiembre, 2002
-¡No quiero ir a la escuela mami! -llore abrazandola de la pierna. Nunca había ido a la escuela y no entendía porque necesitaba ir. Mami me había enseñado los números, las letras y un poco a leer, ya sabía contar hasta 20. Creo que con eso ya era suficiente
-Te va a gustar princesa -se bajo a mi altura y me peinaba el cabello-. Vas a jugar, a pintar, vas a aprender muchas cosas nuevas y harás muchos amiguitos
-¡Ya tengo a Jared y a Matt! ¿Por qué tengo que ir? -más lágrimas corrían por mi cara
-Porque las niñas grandes tienen que ir a la escuela
-¡No soy grande mami!
-Tienes 6 años Julie, ya eres suficientemente grande para mi -sonrió mientras yo seguía llorando, no quería dejarla ir-. Ya cálmate preciosa, solo serán unas horas -me abrazo y me coloco mi sweater amarillo-. Intentalo por hoy ¿si? -la miré tratando de dejar de llorar, al parecer al final iba a tener que quedarme-. Vendré por ti en un rato e iremos por un helado -eso hizo que sonriera y mami riera, me dio un beso y me dio mi mochila de Arnold-. Te amo hija. Ve y diviertete -movi mi mano mientras se iba y sollocé antes de entrar por la puerta.
No parecía tan malo como pensaba. Mesas de colores, niños jugando y riendo. Una señora como mi mamá dijo que era mi maestra, era linda, se parecían mucho así que trate de confiar en ella. Tomo mi mano y me llevo a una mesa sonriendo antes de ir por otro niño que no soltaba a su papá. A mi lado había una niña pelirroja jugando con algo blanco que luego se llevo a su boca para comerselo.
-¿Quieres pegamento? -sonrio con sus dientes llenos de cosa blanca, yo la miré con una mueca y decidí salir de ahí, no me agradaba esa niña. Caminé hasta que ví a un niño llorando en una esquina con su cara entre sus piernas, fuí hasta allá y toque su hombro
-¿Estás bien niño? -pregunté y él levanto la cabeza
-¿Julie?
-¿Jared? -sonreí alegre y el también
-¿Tus papás también te dejaron aquí? -yo asentí con la cabeza y él se levanto
-Si, mi mami dijo que vendría en un rato. Quizás podamos estar juntos hasta que llegue -el asintió-. ¡Oh! ¡Y quizás puedas ir con nosotras por un helado!
-Eso me gustaría, podría ir con mi mami también -sonrio y ambos nos fuimos a sentar junto a la niña del pegamento.
Horas después llegaron nuestras mamis juntas, nosotros corrimos hasta ellas y las abrazamos. Al final de todo no nos dejarían ahí para siempre.
-¿Por qué tienen las manos y la cara llenas de pintura?
-Nuestra maestra nos dejo pintar como quisieramos -sonreí abiertamente, eso había sido muy divertido.
-Y Julie y yo quisimos pintarnos a nosotros -Jared río
-Aja... ya veo -su mami hizo una mueca graciosa-. Pues cuando lleguemos ambos se tendrán que lavar eso
-¡¿Y podemos hacer una pelea de agua?! -grité y nuestras mamás se miraron dudosas
-Bueno... es verano aún -le dijo mi mamá a Elissa
-Supongo... pero solo un rato y luego se van a secar como nunca se han secado en su vida -dijo y nosotros gritamos alegres
-Y se tomarán la vitamina para evitar refriados -ante eso hicimos una mueca pero igual no dijimos nada, quizás valía la pena
Fuimos a la escuela de Matt para buscarlo y luego por fin caminamos por un helado de fresa para mi, de menta para Jared, de galletas para Matt y de chocolate para nuestras mamás. Nos los comimos mientras llegabamos a nuestras casas. Subi corriendo a mi cuarto y mi mami me puso un traje de baño para la pelea, al salir al patio de al lado ya ellos estaban acomodando todo. Teníamos globos llenos de agua, pistolas y la manguera. Todos gritamos al mismo tiempo
-¡COMIENZA LA PELEA!

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